Sindrome de las piernas inquietas

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?

Interesante artículo el que publica la web GN DIARIO, en el que se nos indica que al menos dos millones de personas en España, conviven con el Síndrome de Piernas Inquietas.

La patología se conoce también como enfermedad de Willis-Ekbom, el SPI se caracteriza porque los pacientes experimentan la necesidad urgente de mover las piernassintiendo molestias, dolor y malestar. Los síntomas descritos, desaparecen o mejoran con el movimiento, suelen presentarse cuando el paciente se encuentra en situación de reposo, sentado o tumbado, por lo que es muy frecuente que empeoren al anochecer o durante la noche y, por lo tanto, alteren la estructura del sueño produciendo trastornos como interrupción del sueño, dificultad para dormir o somnolencia diurna.

¿Qué pasa cuando dormimos demasiado?

Dormir menos horas de lo habitual es perjudicial para la salud, pero pasarse tampoco es bueno.

Superar las entre siete y nueve horas recomendables para un adulto comporta sus riesgos. Para empezar, porque dormir de nueve a diez horas cada noche aumenta en un 21% las probabilidades de sufrir obesidad, incluso si haces tanto deporte durante el día como los que pasan el tiempo reglamentario en la cama.

Además, pasarse en el descanso nocturno suele provocar dolores de cabeza y agrava las depresiones. Se debe a que frena la secreción de serotonina, un neurotransmisor vinculado a las jaquecas y al estado de ánimo.

El corazón también sufre cuando nos damos atracones de sueño: un estudio basado en 72.000 mujeres demostró que dormir de nueve a once horas cada noche incrementa el riesgo de enfermedad coronaria en un 38%.

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?

Se trata de un desorden neurológico bastante común, muchas veces sin diagnosticar, que se caracteriza por la necesidad incontrolable de patear y mover las piernas al intentar dormir, muchas veces acompañada de dolor. Al dificultar la conciliación del sueño suele causar fatiga y, a veces obliga al compañero de cama del paciente a buscar otro lugar para dormir sin interrupciones.

Los síntomas de esta enfermedad se presentan generalmente por primera vez durante la adolescencia e incluyen sensaciones de adormecimiento, hormigueo, quemazón o pinchazos en las piernas, especialmente al reposar en una cama o estar sentado. Se alivian sólo caminando o doblando las piernas. Ocurre con más frecuencia en mujeres, y en ocasiones aparece como efecto secundario de otra enfermedad, como la anemia o la neuropatía diabética. Consumir alcohol, tabaco y cafeína aumenta la severidad de los síntomas.

Para evitarlo, los especialistas recomiendan hacer estiramientos y masajes en los músculos de las piernas, reducir el consumo de cafeína, dormir con calcetines largos y darse una ducha caliente antes de irse a la cama.

Estos son los cinco tipos de insomnio más comunes

Estos son los cinco tipos de insomnio más comunes

Por lo general, el insomnio es el resultado de una combinación de factores médicos, psicológicos y personales que varían de una persona a otra. Sin embargo, hasta hace poco se habían identificado dos niveles de insomnio, pero ahora un equipo de investigadores holandeses detectaron cinco tipos de insomnio. Este artículo fue publicado en The Lancet Psychiatry,

La investigación recopiló datos de más de 2 mil personas que mostraron síntomas de insomnio. A los participantes se les pidió que contestaran un par de cuestionarios sobre los rasgos de personalidad vinculados a la estructura y función del cerebro.

Estos son los cinco tipos de insomnio más comunes:

  1. Muy angustiado

Las personas pertenecientes al tipo 1 calificaron alto en rasgos de angustia generalizada, neuroticismo y sensación de ánimo bajo, con síntomas de depresión.

  1. Moderadamente angustiado pero sensible a la recompensa
  2. Moderadamente angustiado e insensible a la recompensa

En los tipos 2 y 3, como su nombre lo indica, los niveles de angustia o tensión no son elevados, y se distinguen entre ellos según su capacidad de experimentar placer y de responder a las recompensas vinculadas a la posibilidad de dormir mejor.

  1. Levemente angustiado con alta reactividad

Estas personas tendían a experimentar insomnio de larga duración después de eventos estresantes de su vida cotidiana.

  1. Ligeramente angustiado con baja reactividad

Este tipo también es de larga duración y está posiblemente vinculado a traumas infantiles.

Entre el 10% y el 15% de la población sufre insomnio crónico en el mundo.

“Si bien siempre hemos considerado que el insomnio es un trastorno, en realidad representa cinco trastornos diferentes. Y los mecanismos cerebrales subyacentes pueden ser muy distintos. Podríamos compararlo con la progresión que logramos en el caso de la demencia una vez que nos dimos cuenta de que hay diferentes tipos, como el Alzheimer, la demencia vascular y la demencia frontotemporal”, explicaron la doctora Tessa Blanken y sus colegas del Instituto de Neurociencia.